Viernes, 27. Febrero 2015

Para Reflexionar

  • ¿ Votarías por...

    ● candidatos de un partido como el de Acción Nacional –PAN– que ha sido acusado por sus propios militantes y precandidatos de comprar votos en la elección interna, de abrir urnas, de que la dirigencia estatal favoreció a uno de los aspirantes a la gubernatura y de parecerse cada día más al PRI,  tal y como lo ha consignado la mayoría de los medios de comunicación de la localidad?

    ● un partido como el PRI, que designa en forma antidemocrática a sus candidatos -por dedazo– como sucedió con Juan Manuel Carreras López, aspirante al gobierno de estado, y que desde el partido y el gobierno –estatal y municipal- encubre las corruptelas en que incurrieron la ex alcaldesa Victoria Labastida y varios de sus colaboradores y que ha sido ampliamente documentada por la prensa; así como el despilfarro de recursos en imagen y propaganda personal de Mario García, que tan sólo en 2014 gastó más de 16 millones de pesos en medios de acuerdo con  datos presupuestales del propio Ayuntamiento?

    ● un candidato como Fernando Pérez Espinoza que abandona el PRI por no haber sido designado por ese partido como candidato al gobierno del estado y en unos cuantos días acepta ser el abanderado de partidos de supuesta izquierda -PRD, PT y Conciencia Popular- con tal de cumplir su capricho de ser candidato a gobernador, y que deja abandonada su responsabilidad como diputado local con tal de ver si alcanza su anhelado sueño personal que nada tiene que ver con los intereses y necesidades de la población?

    Leer más...
  • Votar por candidatos no registrados, la opción

    Se acercan las elecciones y es tiempo de reflexionar acerca de a quiénes confiaremos nuestro voto y bajo qué criterios tomaremos esta trascendental decisión.

    ¿Son acaso los candidatos de los partidos una opción para el cambio y para que mejoren nuestras perspectivas de vida? Por décadas hemos elegido personajes seleccionados por los partidos políticos que han llevado al país, al estado y al municipio a un estancamiento en materia de desarrollo y de oportunidades para las mayo-rías, cuando no han retrocedido en las expectativas de mejoramiento de la población ¿O a caso notas alguna mejoría real en tu calidad de vida y en la de los tuyos?

    Leer más...
  • Exigen ciudadanos a organismo electoral promover la figura de candidato no registrado

    Miembros de la sociedad civil, que se autodenominan Ciudadanos hasta la madre, se han unido para exigir a la autoridad electoral que promueva la figura de candidato no registrado.

    El grupo, integrado por Héctor Blanco Cedillo, Guillermo Pizzuto Zamanillo, Alfredo Lujambio Rafols, Alfredo Lujambio Cataño y Luis Antonio Vilet Compeán,   ha presentado una solicitud por escrito al Consejo Estatal Electoral y de Participación Ciudadana (Ceepac) para que en sus campañas de promoción al voto privilegie tres puntos esenciales para que haya equidad en las elección del próximo 7 de junio.

    Leer más...
  • Elecciones 2015: organismo electoral a prueba

    Victoriano Martínez Guzmán

    En unos días comenzarán formalmente las campañas de los aspirantes a la gubernatura, a las diputaciones locales y federales, así como a las alcaldías. Una movilización costeada con recursos de todos para que unas cuantas camarillas de vividores, agrupadas en partidos políticos, salgan en pos del voto, con actos de manipulación y simulación que conquistan y no con información y propuestas reales que convenzan.

    El espectáculo previo ha sido, como nunca antes, una exhibición parecida a los juegos del hambre, cuando menos en la dinámica de alianzas y complicidades para eliminar al otro, aunque no con un afán de sobrevivencia, sino con el objetivo de ser el poseedor de la posibilidad de acceder al poder, con todas las mezquinas ambiciones que eso conlleva.

    Leer más...
  • La Cleptocracia mexicana

    En el ámbito político, la palabra Cleptocracia ( del griego clepto, que significa "robo", y de cracia, que significa "fuerza"), es entendida como el ejercicio del poder político basado en la corrupción y sus derivados:  el peculado (robo del dinero público), el nepotismo (concesión de empleos públicos a parientes), el tráfico de influencias, el desvío de recursos, entre otros, que va acompañado de otro factor que la permite y la fomenta: la impunidad... ¡y ese es exactamente el tipo de poder y de gobierno que se ejerce en México!

    No hay que ir demasiado lejos en el tiempo (aunque es perfectamente posible y refuerza muchos más los argumentos) para comprobar que en el país padecemos el "gobierno de los ladrones", (como también se le conoce a la Cleptocracia) sin distinción alguna de colores o partidos; ninguno se salva.

    Leer más...
  • Votar con dignidad

    Los ciudadanos tienen dignidad. Los ciudadanos en México desde hace mucho estamos indignados. Se han burlado, han hecho escarnio de la sociedad. El engaño junto con la mentira, han minado la confianza de la sociedad y pareciera que no nos queda otra cosa sino la dignidad.

    Hundido en el oscuro pozo de la desconfianza, el gobierno y sus instituciones pierden crédito social a cada instante. No falta fraude, exceso, violación a la ley, exabrupto autoritario, acto de represión o farsa que no nos recuerde que vivimos en una democracia de mentiras.

    La Casa Blanca, la Casa de Ixtapa, la Casa de Malinalco. José Murat, el enriquecido ex gobernador del empobrecido Oaxaca; Alejandro Murat, el junior oaxaqueño director del INFONAVIT. Ellos y sus residencias de lujo en Estados Unidos.

    Leer más...
Miércoles, 22 de Febrero de 2012 03:48

Candidatos No Registrados, la opción

por  Reflexión Ciudadana
Vota este artíiculo
(0 votos)

Ante la muy escasa capacidad, prestigio, compromiso social y ética política mostrada por cientos de candidatos a puestos de elección popular en décadas recientes, los votantes  nos formulamos ahora la pregunta,  ¿por quién voy a votar en las próximas elecciones?

Nos encontramos ante la disyuntiva de que, ya no es tanto quién es buen candidato para llevar nuestra voz a los distintos espacios de representación, sino quién es “el menos malo o el menos peor”.

 

A eso nos ha orillado la clase política que ha gobernado nuestro país y el estado pensando que no nos queda otra opción, ya no para aspirar a mejores condiciones de vida sino al menos para mantener las que tenemos. Pero quizá no te has dado cuenta que esa actitud, que esa posición, no ofrece ningún cambio en tu vida, ni da mejores oportunidades de bienestar y superación a tu familia y menos modifica las enormes desigualdades sociales que existen.

Como ya está plenamente demostrado en los últimos 40 años, los gobiernos de todos los partidos y de todos los colores han sido incapaces de responder a las demandas más sentidas de la población y hasta de resolver las necesidades más elementales de amplias franjas de mexicanos que aun carecen de agua potable, drenaje, energía eléctrica y pavimentación en sus calles, o no tienen empleo o el salario que perciben apenas les alcanza para cubrir necesidades básicas.

Volver a votar por las mismas opciones que nos ofrecen los partidos políticos lo único que provocará es que las cosas sigan como están o incluso que empeoren; los que sí  está claro es que no van a mejorar.

Si votamos por los de siempre, por los mismos partidos y candidatos -porque vaya que hay políticos que llevan años postulándose para uno y otro puesto de elección y esta vez no será la excepción– las débiles condiciones de nuestra economía, el empleo, la educación, las oportunidades de desarrollo y la deficiente calidad de vida que padecemos gran parte de la población se mantendrán como hasta ahora.

Mientras sigamos resignados a que las cosas no van a cambiar, a mantenernos en nuestra zona de confort porque tenemos medianamente resueltas nuestras necesidades o, peor aún, a aceptar que no podemos tener un mejor trabajo, un mejor salario, un empleo digno para nuestros hijos o una educación  de calidad que los lleve a competir en el nuevo entorno global en el que nos encontramos, nada cambiará.

El problema está en que no hemos sido capaces de superar esa barrera psicológica de votar “aunque sea” por el menos malo, y darnos la oportunidad de buscar otra alternativa. Preferimos conformarnos y acogernos a ese famoso refrán que dice: “más vale malo por conocido que bueno por conocer”.

El problema está en que los mexicanos no nos hemos atrevido a arriesgar en busca de algo diferente, de algo que nos permita ver y vivir cosas nuevas y tener una esperanza de que las cosas sí van a mejorar.

Por eso la pregunta es, ¿y qué puedes perder si votas por un opción distinta a lo que siempre te han ofrecido y que está comprobado que no funciona?

Desde luego que votar por una opción diferente no necesariamente es una garantía absoluta de que nos llevará a mejores estadios de vida, pero si una posibilidad real de que así suceda porque se trata de ciudadanos probos, honestos, cuya trayectoria dé muestras de estar comprometido con las causas de sociedad –y no de la clase política y del poder económico-, lo que nos da mayores garantías de que irá a representar nuestros legítimos intereses en el cargo de elección popular que pueda ocupar.

Por eso la alternativa está en votar por candidatos no registrados que bajo esa denominación aparecen en las boletas electorales y en los cuales debemos colocar el nombre de aquel que hayamos elegido.

La enorme ventaja de los candidatos no registrados es que son personas independientes, que no tienen los compromisos que aquellos que llegan postulados por los partidos políticos. Su único compromiso es con quienes votan por ellos, es decir, con los ciudadanos.

Por supuesto que elegir un candidato no registrado que sí represente nuestros intereses, implica elegirlo con inteligencia y -de la mayor relevancia- con información suficiente y de calidad que nos permita tener la certeza de que es un aspirante que llevará la camiseta de la ciudadanía.

No lo olvides. Ya han sido muchos años de padecer gobernantes ineptos y corruptos que lo único que buscan es satisfacer sus intereses, los de sus padrinos políticos y los de las cúpulas de los partidos que los postulan. No hay posibilidad de engaño, tú lo has comprobado por décadas.

No te conformes con más de los mismo, con votar por el menos malo, con mantener tu estatus de vida; con vivir en un país, en un estado o en un municipio donde prevalece la marginación social y donde las oportunidades son solo para unos pocos privilegiados que te han robado la posibilidad de un mejor futuro para ti y tu familia, y para la comunidad en la que vives.

Recuerda: la única forma de que las cosas mejoren es votando por una opción diferente, y esa opción diferente la representan los candidatos no registrados que tú elijas por su trayectoria y compromiso social.

Decídete, arriésgate y di “lo voy a intentar”, porque sólo así podemos aspirar a cosas mejores: a mejores oportunidades de empleo para ti y para tus hijos, a mejores salarios, a mejores niveles de educación. En suma a mejores niveles de bienestar. Tú, tu familia y tu comunidad lo merecen.

Ultima modificación el Miércoles, 22 de Febrero de 2012 04:09

Dejar comentario

  • Refundar el país

    Ha sido tanto el tiempo que ha pasado, tantas las promesas incumplidas, tantos los agravios a la sociedad, tanta injustica y desigualdad acumuladas, tanto poder concentrado, y tanta corrupción e impunidad desbordadas,  que ya no hay otra salida: hay que refundar el país.

    Analistas y activistas de línea progresista lo han planteado de muy distintas maneras y desde diversos enfoques para llegar a la misma conclusión: el Estado y el sistema político mexicano están agotados y ya no tienen nada más que ofrecer a la ciudadanía.

    Desde hace décadas, líderes sociales, académicos, intelectuales y organizaciones civiles han señalado y advertido a la clase política sobre la necesidad de cambiar el rumbo y atender de fondo las demandas de la sociedad antes de que el sistema colapsara. Se pedía un modelo económico con una mejor distribución del ingreso, un sistema de justicia eficiente y parejo para todos, instituciones públicas al servicio de la ciudadanía y no de los grupos de poder, organismos electorales imparciales y ciudadanizados, partidos políticos que verdaderamente escucharan y atendieran las necesidades de la sociedad y llevarán su voz a los órganos de decisión.

    Pero la clase dirigente creyó que podría seguir engañando por siempre a la población  o bien que, como ya estaba acostumbrada a sus excesos, se resignaría permanentemente a que un  puñado de gente poderosa tomara las decisiones en su nombre. Pensó que seguir utilizando la simulación y el engaño le funcionaría siempre ante una ciudadanía apática e indiferente.

    Sin embargo, casos recientes como los de Tlatlaya, Ayotzinapa y los escándalos de corrupción de altos funcionarios y dirigentes políticos -empezando por Enrique Peña Nieto-, han despertado al gigante dormido que, indignado y dolido, dice ¡ya basta! y, ante la falta de respuestas de fondo a los grandes problemas nacionales, y ante una clase política que se niega a perder sus privilegio y a generar las transformaciones que se requieren en todos los órdenes, grupos de la sociedad civil y activistas demandan ya una refundación del país.
    Leer más...