La alianza de la incongruencia (o de la vergüenza)


Publicado el 19/12/2017


Alejandro Rubín de Celis

Para no dejar lugar a dudas de que los partidos políticos sólo buscar satisfacer sus intereses y los de sus dirigencias, ahí está la alianza entre PAN, PRD y Movimiento Ciudadano (MC), que en un claro hecho de pragmatismo se alían donde les conviene: “si saco ventaja política entonces si me junto; si no, no”.

Con esta ausencia de ideologías y sin tomar en cuenta a los ciudadanos, PAN, PRD y MC van juntos en la elección presidencial y en campaña se alabarán entre sí supuestamente en beneficio de los mexicanos, pero serán acérrimos enemigos en la capital potosina, donde los panistas no quieren ver ni en pintura al perredista Ricardo Gallardo Juárez, al que criticarán con toda severidad si es candidato durante el periodo de proselitismo electoral.

             Un Partido Acción Nacional  que ha presentado denuncias ante el órgano electoral contra Gallardo por hacer propaganda personalizada y que ha cuestionado su administración por su opacidad y por presuntos actos de corrupción, apoyará a su partido el PRD en otros municipios. Mientras tanto, el partido del sol azteca, que tampoco quiere a los panistas potosinos  y menos a su dirigencia, postulará candidatos conjuntamente con el PAN en otros municipios del estado y apoyará en la elección federal a Ricardo Anaya. ¿Cuál ideología? Pragmatismo puro.

            La imagen que acompaña este texto es elocuente. Xavier Azuara, dirigente estatal del PAN –a la izquierda– a un lado de su homólogo del PRD, José Luis Fernández, quien levanta el brazo al candidato presidencial panista Ricardo Anaya. Y a la derecha de éste un oportunista Eugenio Govea que salió del PAN por supuestas irregularidades cuando perdió en la elección interna la candidatura al gobierno estatal y ahora controla un convenenciero Movimiento Ciudadano, partido que en otros tiempo apoyó a López Obrador y que ahora respalda al enemigo de éste en la elección presidencial. 

            ¡Ufff, qué enredo!, y todo por sacar la mayor ventaja política y alcanzar el mayor número de cargos públicos para seguir viviendo del presupuesto.

            Un partido conservador que defiende la vida humana desde su concepción, que está a favor de la familia y del matrimonio entre el hombre y la mujer se junta con un  partido supuestamente progresista que defiende el aborto,  la diversidad sexual, y el matrimonio entre personas del mismo sexo.

            Pero todo sea por seguir gozando de las mieles del poder, de jugosos sueldos y prestaciones, de tráfico de influencias, de obtener moches, de manipular la ley cuando así conviene, de tener privilegios que la mayoría no tiene.

            Ya no permitas más abusos y engaños  de los partidos, de sus dirigentes, de sus candidatos y de sus gobernantes. Está demostrado que sólo mejora la situación de ellos pero no la de las mayorías. En las próximas elecciones exprésales que no estás de acuerdo con esas absurdas alianzas y vota por candidatos independientes, aunque también hay que tener cuidado pues el origen de algunos de ellos viene de los propios partidos.

            O mejor aún, promueve como candidatos a lideres de tu comunidad, a personas que tú conozcas y que sepas que han trabajado en beneficio de la sociedad, que han defendido derechos ciudadanos, que han luchado por causas justas y que hayan demostrado en su trayectoria ser personas honestas y decentes.       

            Esa puede ser la diferencia entre una mejora real en tus condiciones de vida o seguir padeciendo gobiernos corruptos e ineficaces. 





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