A 25 años del fallecimiento del doctor Salvador Nava Martínez conviene que los ciudadanos hagamos un alto en el camino y reflexionemos seriamente sobre lo que el Movimiento Navista significó en términos de utilidad para la sociedad, en un momento como el actual en el que hay una profunda crisis nacional en todos los órdenes de la vida pública.

            El doctor Nava y el movimiento que encabezó buscaron hacer un gobierno diferente al impuesto por los partidos, uno donde el verdadero mandante fuera la sociedad y no el presidente municipal o el gobernador... y lo lograron en tres administraciones municipales. Nava nunca aspiro a mostrar que podía ser mejor alcalde -que lo fue dos veces- o gobernador -cuando se postuló al cargo en 1991 y fue víctima de un fraude- sino a llegar a los lugares y a las personas con quienes se podían hacer los cambios que requerían las colonias y comunidades para que la gente viviera mejor, no sólo en lo económico sino también en lo moral, en lo cultural y en lo humano.

            ¿Y qué podemos hacer hoy para rescatar esos principios y esas prácticas frente a un régimen que se resiste a perder sus beneficios? El primer paso de ese proceso es dejar de votar por los candidatos que postulan los partidos, quienes ya tienen compromisos con grupos políticos y en campaña nos quieren engañar entregándonos miserias a cambio de nuestro voto.

            Los partidos en la ciudad de San Luis Potosí no tienen membresías muy nutridas, acaso unos cuantos miles de militantes. El que más 10 mil o 15 mil, quizá. Si fueran 15 mil, ¿esa cifra podrá representar a un millón de personas que viven en la capital del estado? Claro que no. Frente a tan baja membresía, los partidos requieren de recursos públicos abundantes para ganar elecciones, buena parte de los cuales los destinan a la compra y entrega de productos y artículos a los votantes de menores ingresos, o bien les dan dinero en efectivo.

            Debemos reflexionar seriamente si, por ejemplo, recibir mil pesos resuelve nuestros problemas económicos. Es como decir: "dame los mil pesos ahorita aunque mis hijos no vayan a la escuela, aunque no tengan servicio médico o aunque mi familia y yo sigamos padeciendo la inseguridad”. Porque de cada mil pesos que esos candidatos nos entregan y que salen de nuestro propio dinero, ellos obtienen muchos miles más cuando ocupan un puesto público mediante altos salarios, bonos y prestaciones, y con los actos de corrupción  en los que muchos de ellos participan.


Voces en el 25 aniversario luctuoso del doctor Salvador Nava Martínez

Ver Video
Play video

El Poder legislativo es la fuente de la corrupción

¿Quién es el principal responsable de la corrupción en los estados del país? ¿El gobernador que desvía recursos para ponerlo en cuentas personales o familiares?, ¿los alcaldes que maquillan cifras para obtener dividendos?, ¿los funcionario que asignan obras sin licitación para favorecer a los amigos y asegurar su moche?, ¿o el Congreso del Estado?


Debate de ideas, pero también de propuestas y acciones

Hoy en día son escasos los espacios de debate público en los que se analicen a fondo los problemas que nos aquejan y se busquen soluciones. Algunas universidades y organizaciones de la sociedad civil (OSC) realizan eventos para analizar e intercambiar ideas sobre temas de interés general y las redes sociales se han convertido en otro espacio de discusión pública -cuando las usamos con responsabilidad-. El régimen, por supuesto, no alienta el debate social porque sabe que podría poner en juego sus intereses y hacer que la clase política pierda canonjías.


Urge Kumamoto más acción y menos likes

(Publicado en el periódico Reforma el 21 de mayo de 2017 que reproducimos por considerarla de gran interés para los jóvenes)

 

Adán Tamariz

Menos likes y más acción. Eso es lo que necesitan los jóvenes para modificar el sistema político mexicano, exhorta Pedro Kumamoto, diputado independiente en el Congreso de Jalisco.

            Reconociendo los percances que enfrenta la juventud y participando activamente en organizaciones no gubernamentales y movimientos políticos es como pueden marcar la diferencia, indica el egresado del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO).


De conquistar el espacio público a apropiarse del privado

Victoriano Martínez Guzmán

A nadie le cabe duda de que el grupo gallardista lleva dos trienios y medio apropiándose del espacio público con una campaña permanente de dádivas proselitistas que recorre las colonias populares y eventos masivos como la Feria de la Enchilada en Soledad de Graciano Sánchez y la Feria de la Cantera en la capital, así como otros eventos similares aunque de menor despliegue espectacular.


Dignidad anula festivales, tortillas o botellones

Juan Antonio González

La ciudad está en manos de un grupo faccioso que también quiere apoderarse de todo el estado y de los cargos de representación popular a nivel federal; es un grupo que gusta de jugar sucio al amparo de la inexistente causa social que según ellos, es lo que les mueve.

         La organización gallardista intenta extenderse por todos lados, se quiere apropiar de todo. Desde el arranque de la administración municipal y desde al menos un par de años antes de las elecciones del 2015, la Gallardía se fue apoderando de todo hasta alcanzar un control absoluto sobre el pensamiento de miles.


Defender el periodismo libre, una responsabilidad social

Alejandro Rubín de Celis

Javier Valdez, Miroslava Breach, Máximo Rodríguez, Ricardo Monlui, Cecilio Pineda, Jonathan Rodríguez. Seis periodistas asesinados en México en lo que va del año, 31 durante el gobierno de Enrique Peña Nieto y 105 en el presente milenio según cifras de la organización Artículo 19, dedicada a proteger y promover la libertad de expresión en el mundo.